viernes, 22 de febrero de 2019

Colección Isasi-Isasmendi


Colección Isasi- Isasmendi [1]


Interesante lanzamiento de cuatro de las películas más remarcables de la filmografía de Antonio Isasi-Isasmendi. Películas, en algunos casos, rodadas en régimen de coproducción y dirigidas al gran público, con las que el realizador consiguió un merecido reconocimiento, convirtiéndose durante los años 60 y 70 en uno de nuestros directores de cine más conocidos fuera de nuestras fronteras[2].



Sus inicios en el cine hay que buscarlos en los años 40 cuando comienza de meritorio de montaje y más tarde de ayudante de la mano de dos montadores importantes de la época, Ramon Biadiu y Juan Serra. En 1945 entra a trabajar en la productora barcelonesa Emisora Films -dirigida por Ignacio F. Iquino- primero como ayudante de montaje y después, a partir de 1947, como montador jefe. El sistema de producción implantado en Emisora Films, industrializado, con equipos técnicos estables, actores en exclusiva, filmaciones en estudios y en exteriores, producciones de bajo coste comerciales y continuadas y buenos acuerdos de distribución-exhibición, fue para Isasi un excelente medio de aprendizaje y profesionalización.


De hecho, la inclinación de la productora barcelonesa hacia los rodajes en exteriores y el género criminal, determinará, sin duda, el que será el debut de Isasi en el largometraje de ficción[3]. Tras abandonar Emisora Films y con un pequeño crédito, comenzará a filmar algunas tomas para ese nuevo proyecto que por fin podrá concluir tras un acuerdo con el productor Alfonso Balcázar. Ese debut se tituló Relato policiaco (1954), un thriller en el que Isasi demostró un completo conocimiento de los mecanismos narrativos del género. En 1955 creará su propia productora, Isasi Producciones Cinematográficas, a través de la cual continuará, sobre todo, realizando filmes propios con tendencia hacia los géneros populares; entre ellos el drama (antiestalinista) Rapsodia de sangre (1958), el biopic de aventuras Diego Corrientes (1959), el western Sentencia contra una mujer (1960), la comedia adaptada Vamos a contar mentiras (1961), el thriller La mentira tiene cabellos rojos (1962) o el drama bélico Tierra de todos (1962). Su paso a la realización de películas «al estilo americano» con capital y proyección internacional, se iniciará en 1963 con la coproducción europea de aventuras La máscara de Scaramouche, de la que se hicieron dos versiones, una española y otra francesa. Su guión se inspiró en la novela de Rafael Sabatini, aunque con no pocos añadidos originales, y contó con un reparto hispano-francés encabezado por Gérard Barray, actor que por aquel entonces ya estaba encasillado en el subgénero de las películas de «capa y espada».

            
El primero de sus éxitos comerciales a nivel internacional le llegará con Estambul 65 (1965), una notable película de aventuras-espionaje surgida, como otras en esos años, tras la estela de las tres primeras películas de la serie sobre James Bond. Realizada con un presupuesto significativo y con un guión coescrito por el propio Isasi junto a Jorge Illa y Lluís Josep Comerón, la película narra las investigaciones que lleva a cabo una agente del FBI (Sylva Koscina) tras la desaparición de un importante científico norteamericano especialista en asuntos atómicos. Sus pesquisas le llevarán a Estambul donde conocerá a Tony Mecenas (Horst Buchholz), un atractivo vividor y aventurero al que engatusará para que colabore con ella, al poner de por medio su encanto y una recompensa de un millón de dólares. Más allá de su convencional argumento, la película destaca, primero, por su vivaz ritmo, con un montaje que combina con eficacia el material y las escenas filmadas en Estambul y Barcelona; y, segundo, por un interesante elenco de actores secundarios, algunos muy habituales en los filmes de Isasi como Gustavo Re, Gérard Tichy, Ángel Picazo, Klaus Kinski, Álvaro de Luna, Agustín González o Jorge Rigaud.

            
Tres años después de Estambul 65, Isasi retornaría al cine en coproducción y al thriller de acción con Las Vegas 500 millones (1968). El guión volvería a ser del trío Illa-Comerón-Isasi al que se uniría el estadounidense Jo Eisinger para dar mayor veracidad a los diálogos originales en inglés[4]. La película narra la planificación y el espectacular robo de un furgón blindado llevado a cabo por una sofisticada banda de atracadores. Un golpe realizado de forma magistral pero que se verá frustrado por las ambiciones y rivalidades de los propios integrantes de la banda. Isasi volvió a reunir un destacable reparto internacional, encabezado por Gary Lockwood, Elke Sommer, Lee J. Cobb y Jack Palance. Y, nuevamente, estamos ante un filme que destaca por su intenso ritmo, por sus espectaculares escenas de acción y por sus localizaciones americanas y españolas. La película llegaría a infinitud de salas de todo el mundo distribuida por la Warner. Cabe comentar que Estambul 65 y Las Vegas 500 millones se mantuvieron durante tiempo en la lista de las películas con capital español más vistas dentro y fuera de nuestro país. 

            
La siguiente película de Isasi como director sería Un verano para matar (1972) que funcionó bastante bien en taquilla, pero sin alcanzar el éxito de espectadores y recaudación de sus dos filmes anteriores. De nuevo coescrita junto a Comerón e Illa, se centra en la venganza de un traumatizado joven (Chris Mitchum) contra los asesinos de su padre, todos altos capos del crimen organizado. Tras el fallido intento de liquidar a uno de ellos (Raf Vallone), cambiará de planes y secuestrará a su hija (Olivia Hussey), sin sospechar que un experimentado agente de policía (Karl Malden) le seguirá la pista hasta España. Acción, violencia, romanticismo, unas vistosas y variadas localizaciones (Nueva York, Roma, París, Lisboa, Madrid) y un interesante reparto en el que también figuran Claudine Auger, Gustavo Re, Gérard Barray, Gérard Tichy, José Nieto y Ricardo Valle. 

Isasi encarriló la vía del éxito en taquilla con su siguiente largometraje de ficción, El perro (1977), también distribuido internacionalmente e inspirado en la novela Como un perro rabioso de Alberto Vázquez Figueroa. Narra la incansable persecución de un perro a un preso (represaliado político) que ha huido de un penal sudamericano, tras herir de muerte al guardián que portaba al animal. Un filme de aventuras, intenso, violento en varias de sus secuencias y claramente entendible como parábola crítica hacia los totalitarismos políticos. En su reparto destacan Jason Miller, el protagonista, Lea Massari y numerosos actores españoles en roles secundarios.

            
Tras una década sin dirigir, Isasi pondría fin a su carrera como director con una nueva adaptación literaria, El aire de un crimen (1988), basada en la novela homónima de Juan Benet. La película ambientada en la benetiana Región durante los años 50, narra en clave policiaca las investigaciones que lleva a cabo el capitán Medina (Chema Mazo), militar al mando de un cuartel de la zona, tras la aparición en la plaza del pueblo de Bocentellas del cadáver de un desconocido. Todo se complicará al entrecruzarse diferentes sucesos acaecidos semanas atrás, y al descubrir que tras el crimen y esos sucesos se esconden sucios intereses económicos y caciquiles que implican a altos mandos militares. La adaptación que llevó a cabo Isasi fue modélica, incluso satisfizo al propio Benet, destacando por su interesante tratamiento de los flashbacks y los flashforwards. La ambientación, como siempre, bien cuidada, en este caso con rodaje y filmaciones en territorios aragoneses, barceloneses y madrileños. Y en el reparto, coral, buena parte de lo mejor de nuestro cine: Maribel Verdú, Germán Cobos, Francisco Rabal, Fernando Rey, María José Moreno, Terele Pávez, Miguel Rellán, Rafaela Aparicio, Agustín González, Alfred Luchetti, Ovidi Montllor...


Nacho García Morcillo




[1] Este texto se publicó originalmente en el número 69, de octubre de 2005, de la revista DVD Actualidad. Se ha revisado y ampliado, y se han añadido estas notas y las referencias bibliográficas que aparecen al final.
[2] Se refiere al lanzamiento que la distribuidora Vellavisión realizó en 2005 de las películas Estambul 65, Las Vegas 500 millones, Un verano para matar y El aire de un crimen, en formato DVD.
[3] En Emisora Films Isasi-Isasmendi se encargó del montaje en varias producciones de índole criminal como El ángel gris (Ignacio F. Iquino, 1947); Pacto de silencio (Antonio Román, 1949); Apartado de correos 1001 (Julio Salvador, 1950), de la que también fue coguionista; Duda (Julio Salvador, 1951) y Último día (Antonio Román, 1952).
[4] Jo Eisinger trabajó como guionista y adaptador en películas dirigidas por Terence Young (sobre todo), Richard Thorpe o George Sherman, y especialmente en Gilda de Charles Vidor y Noche en la ciudad de Jules Dassin.


Para saber más:


Juan Antonio Porto, Antonio Isasi-Isasmendi. Una mitad de los cien años del cine español, Festival de Cine Español de Málaga, 1999.

Carles Prats (director), Antonio Isasi-Isasmendi [documental], Media Park, 1999, 45 min.


Antonio Isasi-Isasmendi, Memorias tras la cámara. Cincuenta años de UN cine español, Ediciones Ocho y Medio, SGAE, Madrid, 2004.

Jordi Batlle Caminal, Antonio Isasi-Isasmendi. El cineaste de l’acció, Pòrtic Edicions, Enciclopèdia Catalana, ICIC, Barcelona, 2005. [edición trilingüe: catalán, castellano, inglés].


Ramon Freixas y Joan Bassa, «Isasi-Isasmendi, Antonio», Diccionario personal y transferible de directores del cine español, Ediciones Jaguar, Madrid, 2006.

Ramon Freixas y Joan Bassa, «Antonio Isasi-Isasmendi. Energía, dinamismo y ambición», Cine-Bis, núm. 6, mayo de 2016.