Me entero por la prensa del fallecimiento del director de cine griego Theo Angelopoulos, atropellado por una moto en el barrio ateniense de Drapetsona cuando buscaba localizaciones para su último proyecto cinematográfico, El otro mar. Hace unos años, precisamente a raíz del lanzamiento en formato dvd de varias de sus películas, escribí un pequeño texto introductorio y divulgativo sobre su, por entonces, trayectoria fílmica. Lo rescato -abreviado- en este blog, en recuerdo del gran Theo.

Theo Angelopoulos. Tiempo y memoria*
A esta fructífera etapa seguiría un periodo de crisis que, como en muchos otros países, tuvo en la aparición y proliferación del medio televisivo su principal causa. Paralelamente entrarán en escena nuevos realizadores como Nikos Panayotopoulos, Pantelis Voulgaris o el más importante de todos, Theo Angelopoulos, curtido cinematográficamente en los fértiles ambientes culturales del París de los 60. Su primer largometraje es La reconstrucción (1970), film modesto basado en hechos reales –un crimen en un mísero y marginado ambiente rural- que se presentó con éxito en diversos festivales europeos. Le seguirían tres films que la crítica –no Angelopoulos- ha agrupado como trilogía con el nexo común de ofrecer una visión crítica de la historia griega contemporánea: Días del 36 (1972), El viaje de los comediantes (1975) y Los cazadores (1977). En el primero de ellos aborda desde la metáfora el presente político de la conocida “Dictadura de los Coroneles”, a través de una trama político-policial contextualizada en los meses previos al ascenso al poder del dictador general Metaxas en 1936. El viaje de los comediantes es un film plagado de referentes mitológicos, culturales e históricos que analiza el período 1936-1952 centrándose en el periplo de una familia de cómicos que recorren el país representando siempre la misma obra teatral. Un film clave en la filmografía de Angelopoulos, el que le otorgó los primeros reconocimientos unánimes y el que marcó el inicio de su prestigio como realizador. En Los cazadores vuelven los fantasmas pretéritos cuando sus protagonistas, unos burgueses que han decidido dedicar unas jornadas a la caza, descubren por casualidad el cadáver de un partisano muerto durante la contienda civil de 1947-1949. Nuevamente el pasado surge desde el presente en un destacable ejercicio de reflexión histórica y política.
* Artículo publicado originalmente en la revista especializada DVD Actualidad, núm. 69, octubre de 2005.

Nacho García Morcillo






